Hace poco leí un artículo de una Terapeuta Ocupacional pediátrica de Nueva Inglaterra llamada Angela Hanscom en el que explicaba por qué y cómo hacer de la naturaleza un espacio de tratamiento dentro de la Terapia Ocupacional. Ella es especialista en Integración Sensorial, en Kinesiología y autora del libro “Balanced and Barefoot” que se publicará próximamente en donde analiza los efectos que está teniendo la restricción de movimientos y la falta de juego al aire libre en el desarrollo sensorial global de los niños.

 

En su artículo defiende que la naturaleza es la experiencia sensorial última para todos los niños y una forma necesaria para la prevención de la disfunción sensorial.

Lo que es cierto, es que en la actualidad cada vez son más los niños que presentan problemas sensoriales. Ellos no se mueven como los niños de generaciones anteriores, y es que culturalmente el juego de los niños ha cambiado durante los últimos años: ahora es raro encontrar a los niños rodando cuesta abajo o dando vueltas solo por diversión, trepando a los árboles, explorando en grandes charcos de agua o en montañas de hojas secas. Cuanto más se restringe el movimiento de los niños y se les separa de la naturaleza, más desorganización sensorial vemos. Muchos maestros buscan soluciones ya que están observando en sus alumnos conductas, respuestas y comportamientos que tienen que ver con un procesamiento sensorial alterado: experimentan que los niños se caen con frecuencia de sus asientos en las aulas, corren sin control dentro de las mismas, tropiezan con sus propios pies, no pueden prestar atención a las tareas, problemas de planificación, de motricidad fina a la hora de escribir, de cortar con tijeras, de copiar de la pizarra…. Igualmente se quejan de que los niños son cada vez más desorganizados en los patios de recreo, más agresivos sin capacidad de controlar su fuerza y movimientos,  incluso parece que los niños no saben cómo jugar…..

Los Terapeutas Ocupacionales pediátricos son los profesionales de referencia, los que podemos ayudar cuando aparecen estos problemas que tienen que ver con el procesamiento sensorial. Contamos con el fundamento neurológico para explicar por qué la restricción de movimientos origina problemas de conducta en los niños; por qué la hiperactividad es cada vez más frecuente, y las razones por las que los niños no controlan su conducta durante sus juegos.

Los Terapeutas Ocupacionales pediátricos también pueden usar su conocimiento de desarrollo infantil para educar a otros sobre las cualidades terapéuticas de la naturaleza. Por ejemplo, pueden explicar por qué escuchar sonidos de aves en la naturaleza ayuda a mejorar la percepción espacial de los niños, por qué girar en círculos mejora el tono muscular, y caminar descalzo integra reflejos que impiden mayores complicaciones en la marcha como por ejemplo caminar de puntillas.

Tradicionalmente, los Terapeutas Ocupacionales pediátricos se encuentran dentro de las escuelas o clínicas. Pero en los últimos años nos hemos aventurado a salir de las clínicas para utilizar los animales y la jardinería. Sin embargo, Angela Hanscom plantea qué pasaría si los terapeutas más profesionales comenzaran a aventurarse aún más lejos y utilizaran los charcos de barro gigantes para que los niños exploraran sus sentidos más plenamente o si se internaran en el bosque para inspirar a los niños a pensar de manera abierta y creativa mientras diseñan la construcción de sus propias fortalezas y guaridas.

Ella defiende que la naturaleza es la experiencia sensorial final y el medio perfecto de utilización para los terapeutas ocupacionales, tanto para la prevención como para el tratamiento. Bajo su experiencia afirma que es hora de ir más allá de las paredes de las clínicas, realizar terapia en la naturaleza, y el uso de la ocupación del juego al aire libre para enriquecer la vida de los niños. Algunas formas maravillosas en las que los terapeutas pueden empezar a jugar al aire libre de modo terapéutico son escalar árboles, jugar en un charco de barro, caminar descalzo sobre un tronco, aprovechar los cambios que se producen de manera imprevisible en la naturaleza, construcción de fortalezas, cabañas…

Os invito a que leáis el artículo completo en el siguiente enlace: Nature is the ultimate sensory experience: a Pediatric Occupational Therapist makes the case for nature therapy.