Acompañando la autonomía, educando hacia la independenciaQuiero comenzar a escribir una serie de entradas en torno a las habilidades que van adquiriendo los niños durante su desarrollo en diferentes aspectos (en sus tareas de autocuidado, alimentación, juego, comunicación, educación….).

Y quiero hacerlo para que nos ayude a reflexionar y tomar conciencia de lo que pedimos a nuestros peques cuando les decimos que deben ser independientes y autónomos.

Así que debería empezar por analizar el significado de cada uno de los términos: INDEPENDENCIA y AUTONOMÍA.

La AUTONOMIA en los niños hace referencia al conocimiento que van adquiriendo paulatinamente de sí mismos y que les proporciona capacidad para usar sus habilidades y recursos cuando lo ven necesario.

La INDEPENDENCIA hace referencia a la capacidad de valerse por sí mismos, asumir sus responsabilidades y satisfacer sus necesidades sin una ayuda externa.

Para llegar a ser independientes, los niños deben pasar por un proceso de libertad y conocimiento de uno mismo, de sus fortalezas y debilidades, y nosotros como padres, debemos acompañar este proceso respetando los propios ritmos del pequeño a la vez que ofrecemos oportunidades para que pongan en práctica las habilidades que van adquiriendo de manera segura, acompañándoles en su crecimiento.

Muchas veces los padres actuamos de manera sobreprotectora, anticipándonos a las acciones de los niños, no dejándoles hacer cosas que podrían hacer solitos. Y al contrario, otras veces les exigimos cosas para las que todavía quizá no estén preparados. Las causas que nos llevan a actuar así pueden ser muy variadas: desde el miedo a posibles accidentes hasta la falta de tiempo, pasando por la falta de fe en las capacidades del niño.

Los niños desean crecer y a cada momento se están sometiendo a retos para demostrar cada día que son un poquito más mayores. Nuestra labor como padres es creer en ellos, conocer y confiar en sus habilidades y hacerles que sientan como propia la responsabilidad de tareas para las que puedan estar preparados ya. Estaremos educando a nuestros hijos hacia una independencia futura si les vamos dejando espacio, tiempo y recursos para afianzar su autonomía en las actividades para las que tengan ya una serie de capacidades desarrolladas y en las que se sientan seguros de realizar.

Estas habilidades son las que iremos viendo en las próximas entradas  sin olvidar que todos los niños no son iguales y que cada uno desarrolla capacidades de una forma distinta.