Que el contacto es una necesidad para los recién nacidos creo que lo comprobamos todos los que tenemos un bebé cerca y vemos cómo se calma en el momento en el que nota nuestra presencia a través de una caricia, en el momento en el que le cogemos su manita o su pie, y más si le cargamos en brazos. Son muchos los efectos que tiene cargar a los bebés en brazos, portearles, y cada vez hay más bibliografía en donde se describen dichos efectos, entre los que cabe destacar los beneficios para el desarrollo biopsicosocial del niño. Cada vez es mayor la evidencia científica al respecto, y para muestra los efectos del método canguro descritos por muchos profesionales sanitarios en diferentes artículos científicos.

Todos los bebés se calman en mayor o menor medida al ser llevados. Son chiquititos, pero el instinto les dice que en brazos están protegidos. Les puedes llevar en mochilas, les puedes llevar en fulares, en bandoleras, en brazos, …..Si le cargas cuando te lo pide, estarás satisfaciendo sus necesidades, y eso ya merece un “ole” por tu parte como cuidador de ese bebé, en esta sociedad en la que no “debes acostumbrar a los niños a estar en brazos no vaya a ser que nunca alcancen la autonomía e independencia esperada”. Pero más “ole” mereces si decides llevarle en brazos de manera adecuada. Porque si te importa qué tipo de colchón es el más recomendable para su cunita, qué tipo de sillita para el coche y qué posición será la más segura, qué tipo de hamaca y por qué, y así un largo etcétera, también es importante saber qué postura tiene que mantener el bebé al ser cargado en un portabebés y cuál es el mejor  portabebés en función del uso que le vayáis a dar y/o de vuestras necesidades. No es algo trivial, estamos hablando de mantener una adecuada postura que no afecte a su desarrollo físico y motor, que respete sus estados de sueño y vigilia, que le permita mantener la alerta cuando lo desee y desconectar del entorno cuando necesite descansar. Por otro lado, que os permita cargarle en brazos evitando posibles lesiones por vuestra parte, o minimizando las ya existentes, y todo ello con el beneficio además de tener las manos libres para poder mantener vuestras tareas cotidianas, el cuidado de hijos más mayores, etc.

Y ahí es donde entramos las asesoras de porteo. Somos profesionales en conocer los diferentes tipos de portabebés que hay en el mercado, saber lo que puede ofrecer cada uno de ellos, y así asesorar a las familias de manera adecuada en función de sus necesidades. Somos expertas en saber qué postura tiene que mantener un bebé en función de su periodo evolutivo y en saber qué portabebés o qué tipo de nudo de fular es el que mejor respeta sus necesidades posturales y las tuyas como cuidador y porteador.

Por todo ello no dudes en ponerte en contacto con una asesora de porteo. Conozco mucha gente con
portabebés a la que nadie les ha explicado cómo usar, y al final no los han usado todo lo que hubieran querido por desconocimiento. Y por todo ello doy las gracias a todas las personas que creen en mí como asesora de porteo y confían en los conocimientos y experiencia personal que les puedo ofrecer para poder disfrutar de todos los efectos de una crianza en brazos.